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Fiscal30 de junio de 20269 min de lectura

Asesoría fiscal para autónomos: IRPF, IVA y gastos deducibles

La fiscalidad del autónomo gira en torno a tres pilares: el IRPF que pagas cada trimestre, el IVA que repercutes y cobras, y los gastos que puedes deducir legalmente. Entender cómo encajan estos tres elementos es la base de una gestión fiscal sin sustos.

Asesoría fiscal para autónomos: IRPF, IVA y gastos deducibles

Asesoría fiscal para autónomos: IRPF, IVA y gastos deducibles

La fiscalidad del autónomo en España se construye sobre tres pilares que interactúan entre sí: el IRPF que liquidas cada trimestre mediante los pagos fraccionados, el IVA que repercutes a tus clientes y que deduces de tus compras, y los gastos que puedes deducir legalmente para reducir la base imponible de ambos impuestos.

Entender cómo funcionan estos tres elementos no es solo cuestión de cumplir con Hacienda: es la base para tomar decisiones de negocio más inteligentes y para no pagar más de lo que corresponde.

1. El IRPF del autónomo: cómo funciona

El IRPF es el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Para un autónomo en estimación directa (el régimen más habitual para quienes no son actividades agrícolas, ganaderas ni forestales), la base imponible del IRPF es el rendimiento neto de la actividad: los ingresos de la actividad económica menos los gastos deducibles que correspondan.

Los pagos fraccionados trimestrales son el mecanismo por el que el autónomo va adelantando IRPF a lo largo del año antes de la declaración anual. El instrumento es el modelo 130, que se presenta en los primeros veinte días naturales de abril, julio y octubre, y del 1 al 30 de enero (cuarto trimestre del año anterior).

El cálculo estándar del modelo 130 en estimación directa es: el 20% del rendimiento neto acumulado desde el inicio del año, descontando los pagos fraccionados ya realizados y las retenciones soportadas. Si en el año anterior el autónomo obtuvo que más del 70% de sus ingresos procedían de pagadores obligados a retener, puede quedar exento de presentar el 130.

Al año siguiente, en la declaración anual de la renta, se aplica la escala de gravamen del IRPF al rendimiento neto total del ejercicio. Si los pagos fraccionados y retenciones soportadas durante el año superan la cuota resultante, Hacienda devuelve la diferencia. Si no son suficientes, hay que pagar la diferencia restante.

Un punto importante sobre las retenciones: cuando un autónomo emite facturas a empresas o profesionales, aplica una retención de IRPF sobre el importe (el porcentaje aplicable varía; hay un tipo reducido para autónomos nuevos durante los primeros años de actividad). El pagador ingresa esa retención en Hacienda, que el autónomo descuenta luego de su cuota de IRPF. Si trabajas principalmente con particulares o con empresas que no tienen obligación de retener, no recibirás estas retenciones y deberás hacer frente íntegramente a los pagos fraccionados.

2. El IVA: lo que cobras, lo que pagas, lo que deduces

El IVA es un impuesto que el autónomo cobra a sus clientes (IVA repercutido) y paga en sus compras y gastos de negocio (IVA soportado). La función del autónomo es la de recaudador: retiene el IVA que cobra y lo liquida a Hacienda, descontando el que él mismo ha pagado.

La liquidación se realiza trimestralmente mediante el modelo 303, que se presenta en los mismos plazos que el modelo 130 (20 días de abril, julio, octubre y enero para el cuarto trimestre).

La mecánica básica es:

  • IVA repercutido: el IVA que has cobrado a tus clientes en las facturas del trimestre.
  • IVA soportado deducible: el IVA que has pagado en tus gastos de actividad (material, suministros, servicios, etc.) y que cumple los requisitos para ser deducible.
  • Resultado: si el IVA repercutido supera al soportado, pagas la diferencia a Hacienda. Si el soportado supera al repercutido (situación habitual en autónomos con alta inversión en el trimestre), el resultado es negativo y puedes solicitar su compensación en trimestres siguientes o, en la declaración anual (modelo 390 o exoneración según el caso), solicitar la devolución.

No todo el IVA soportado es deducible. La normativa exige que el gasto esté directamente relacionado con la actividad económica, que cuentes con factura completa y que el gasto no esté excluido específicamente. Los gastos mixtos (que sirven tanto para la actividad como para uso personal) son un área de frecuente discrepancia con Hacienda.

3. Gastos deducibles: qué sí y qué no

Los gastos deducibles en el IRPF del autónomo son aquellos que cumplen tres condiciones básicas: están relacionados con la actividad económica, están justificados documentalmente (mediante factura o documento equivalente) y están registrados en los libros contables.

Los grandes grupos de gastos deducibles para autónomos son:

Consumos de explotación: materias primas, materiales, mercaderías que usas directamente en tu actividad.

Sueldos y seguros sociales: si tienes trabajadores a cargo, los salarios y las cotizaciones a la Seguridad Social son deducibles. La cuota de autónomo que tú mismo pagas a la Seguridad Social también es deducible en el IRPF.

Arrendamientos y cánones: el alquiler de la oficina, local o espacio de trabajo dedicado exclusivamente a la actividad.

Servicios profesionales independientes: honorarios de abogados, asesores, gestores, contables y otros profesionales que contratas para tu negocio.

Suministros del local: luz, agua, internet, teléfono del espacio de trabajo. Si trabajas desde casa, la deducción de suministros domésticos está sujeta a una regla proporcional específica que Hacienda aplica de forma restrictiva; consulta con tu asesor la situación concreta.

Gastos de difícil justificación: el IRPF permite un porcentaje limitado como deducción por gastos de difícil justificación, aplicable en estimación directa simplificada, sin necesidad de justificar cada importe individualmente.

Amortizaciones: la depreciación de los bienes de inversión (ordenadores, maquinaria, mobiliario) se deduce de forma distribuida a lo largo de su vida útil según las tablas de amortización aprobadas por Hacienda.

Lo que normalmente no es deducible: multas, sanciones, donativos, gastos de representación que no sean de la actividad, o gastos que mezclan uso personal y profesional sin una imputación razonable y documentada.

4. Por qué una asesoría fiscal marca la diferencia

La fiscalidad del autónomo no es complicada en su mecánica básica, pero los detalles importan. La diferencia entre un autónomo que lleva su propia contabilidad de forma aproximada y uno con asesoría fiscal no es solo el tiempo que ahorra: es la seguridad de que los modelos están bien presentados, los gastos correctamente documentados, y que en caso de una inspección o requerimiento de Hacienda existe alguien que conoce el expediente y puede responder.

Los puntos donde más valor aporta una asesoría fiscal para autónomos son:

  • Diseñar el plan de deducciones desde el inicio del año fiscal, no al final cuando ya no se puede hacer nada.
  • Detectar retenciones mal aplicadas que pueden generar diferencias importantes en la declaración anual.
  • Asesorar sobre el régimen de estimación (directa normal, directa simplificada o módulos) más adecuado para tu nivel de ingresos y tipo de actividad.
  • Preparar y presentar los modelos trimestrales y anuales dentro de plazo, evitando recargos.
  • Responder a requerimientos, comprobaciones o propuestas de liquidación de Hacienda.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto IRPF paga un autónomo?

No existe un porcentaje fijo. El IRPF del autónomo se calcula sobre su rendimiento neto (ingresos menos gastos deducibles) aplicando la escala progresiva del impuesto, que va desde los tramos más bajos para rentas pequeñas hasta porcentajes más altos para rentas elevadas. Los pagos fraccionados trimestrales adelantan parte de esa cuota anual. El resultado final depende del total de rendimientos del ejercicio, las deducciones aplicables y otras rentas que el autónomo pueda tener.

¿Un autónomo puede deducir el IVA de su coche?

Con matices. Los vehículos de turismo tienen una deducción de IVA limitada por ley, salvo para actividades en las que el vehículo es esencial (transporte, taxi, escuelas de conducción). Para la mayoría de autónomos, la deducción de IVA de un turismo está sujeta a ese límite legal. En IRPF, la deducción del vehículo de uso mixto también es una de las áreas con más comprobaciones por parte de Hacienda. Tu asesor puede explicarte cuánto es deducible en tu situación concreta.

¿Qué pasa si presento un modelo trimestral fuera de plazo?

Presentar el modelo 303 o el 130 fuera de plazo genera recargos. Si presentas la declaración voluntariamente antes de que Hacienda te requiera, los recargos son porcentajes crecientes según el retraso (hasta cierto límite). Si es Hacienda quien inicia el procedimiento, las sanciones son más elevadas. Lo más práctico es contar con un asesor que gestione los plazos y te evite este problema.

¿Cuánto cuesta una asesoría fiscal para autónomos?

Los precios varían según el volumen de facturas, el tipo de actividad y los servicios incluidos. En general, una asesoría que incluya gestión de los modelos trimestrales y la declaración anual tiene un coste mensual orientativo que varía entre unos pocos cientos y varios cientos de euros, dependiendo de la complejidad. Lo analizamos en detalle en la guía sobre cuánto cuesta una asesoría fiscal para autónomos. En Dame una Asesoría puedes encontrar asesores fiscales que trabajan con autónomos y comparar perfiles y condiciones.


Este artículo es orientativo y no constituye asesoramiento fiscal personalizado. La normativa tributaria cambia con frecuencia. Consulta con un asesor fiscal colegiado para analizar tu situación concreta.

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